Texto: Edgar Laram

Ensayo sobre la lucidez de José Saramago - portadaHace tiempo envolví como regalo este libro sin saber siquiera que años después lo encontraría en mi propia casa. No lo rechazaron, tampoco lo devolvieron; ahora vivo con la lectora implacable, destinataria de aquél pequeño regalo.

Ensayo sobre la lucidez (2005) es una novela ambientada en un país “democrático” cualquiera, con instituciones en crisis y un sistema electoral que ha servido para hacer pasar por legítimo lo que no es. Un país que podría ser Portugal, allá donde nació el autor en cuestión o bien México.

En nuestro país las elecciones del 88, por citar sólo un ejemplo, se definieron durante la “caída” del sistema de conteo de votos. Luego de la inadvertida diferencia entre el candidato oficial y el de oposición en las primeras horas de la elección, la maquinaria de poder tuvo que intervenir de manera tajante para revertir la tendencia. Al término del conteo, Carlos Salinas de Gortari había resultado electo.

En la propuesta de Saramago (1922-2010), en cambio, el órgano electoral y el gobierno en general­, se ven superados por dos cosas: la amplísima afluencia del electorado que en esta ocasión inexplicablemente sale a ejercer su derecho, y la elección del voto en blanco en lugar de los candidatos de la planilla, en claro descrédito tanto a la institución encargada de organizar las elecciones como al propio sistema democrático que una y otra vez, sin importar “quien llegue”, defrauda reiteradamente a su pueblo.

De modo que en la historia se desarrollan las acciones de ajuste para controlar la situación, discutidas a puerta cerrada, con el mayor de los sigilos, de los que ostentan el poder del Estado. Acciones todas ellas injustas, represivas y hasta ilegales, que desembocan en un estado de sitio a punto de un estado de guerra. Una cacería de brujas para un enemigo sin rostro que además deja entrever las perversas relaciones entre prensa y gobierno.

Se trata pues de una crítica a la democracia y su gastada retórica sobre el bien común, a la policía y la prensa, brazos, derecho uno e izquierdo otro, del gobierno, pero sobre todo, es un duda, poco probable si se quiere, pero legítima e intrigante: ¿qué pasaría si de un momento a otro, al menos brevemente, tuviéramos que enfrentarnos a vivir sin el Estado?

He aprendido en este oficio que los que mandan no sólo no se detienen ante lo que nosotros llamamos absurdos, sino que se sirven de ellos para entorpecer la conciencia y aniquilar la razón.

 

Ficha técnica

Ensayo sobre la lucidez
Saramago, José
Traducción de Pilar del Río
Punto de lectura
México, 2005