Texto: Sarelly Martínez Mendoza

rnd-cuatro-rostros-del-universo-portadaJorge Eliécer Rothschuh Villanueva es un celebrador y cantor y poeta y médico de vacas y maestro y amigo.

Esa figura poliédrica es Jorge Eliécer, a quien conocemos como Rothschuh, el nicaragüense que ha hecho de Chiapas su casa, y de la herencia maya, una celebración perpetua de palabras.

Animoso siempre, como su poesía, Rothschuh es un adolescente eterno que se sorprende con todo, que se ríe de todo y quiere participar de todas las maravillas esparcidas en este rincón del sur profundo.

Cuatro rostros del universo es una crónica, un libro de poemas, un agradecimiento –todo a un tiempo– del legado de la belleza mexica y maya y zoque. Rothschuh observa, con mirada fina y sorprendida, lo que hay en un escalón, en un glifo, en una estela, en una pirámide o un templo, y nos lo cuenta alegre y sorprendido y agradecido.

Su pluma de cronista palpa aquí, abre un códice, saluda a la Coyolxauhqui, a Ahpo He, a Huitzilopóchtil, al fiero Tláloc, y camina por las veredas de Tizapan, de Popotla, de Chapultepec, de Palenque y de Bonampak.

Rothschuh es de pies inquietos, un patata de chucho sin descanso, de viajar constante al pasado, al mundo de obsidiana, de guerras floridas y de paredes pintadas por tlacuilos.

Viaja a los cuatro rostros del universo, explora el inframundo, descifra muros teñidos, habla con tamboreros y sacerdotes, bendice las casas y las habita, se enamora de doncellas, les acaricia las cabellos y los senos, no niega el saludo al conquistador Pedro de Alvarado, el tormentoso acobardador de indios y tempranero para mandarlos al infierno, al cielo.

En la celebración de este escriba, en esa crónica agradecida, hay espacios para la pasión, o todo el texto es una pasión bien zurcida:

Vivo para nombrarte.
Veo a lo lejos
Otro tiempo
Sin tocarlo.
Toda piel cubre,
Descubre un cuerpo.
Tu desnudez,
Mis ojos
Pueden salvarla.

En esos cuatro rostros del universo está México, está Chiapas, está el Soconusco y, por supuesto, Nicaragua, esa patria de Rothschuh, cercana, distante, aguerrida, sangrienta y terrible. Y está también el poeta de sus sentimientos y sus preferencias, el gran Rubén Darío.

“Ahora que tenemos nuestra palabra”, se pregunta Rothschuh en el poema Cumbre del maíz, “¿Qué diremos?”.

Él lo tiene muy claro: quiere decirlo todo, celebrarlo todo, mirarlo todo, y es, como uno de sus versos, un hombre a quien “debajo de sus pies camina la verdad”.

 

 

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La Quinta Feria Internacional del Libro Chiapas-Centroamérica es organizada por la Universidad Autónoma de Chiapas. Esta edición tiene como invitada de honor a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua – Managua.

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